28 Noviembre, 2022

CADE Ejecutivos 2022: Empresarios se comprometen a construir un nuevo país

En panel conducido por Alfredo Torres, Juan Fernando Correa apuntó que las inversiones requieren de reglas claras. Foto: Difusión CADE 2022

La primera fecha del evento dejó llamados a tender puentes entre el sector privado y la sociedad por parte de Juan Fernando Correa, y una mirada de Nuria Esparch de cómo la inestabilidad política afecta las políticas públicas que beneficiaban a todos los peruanos.

CADE Ejecutivos 2022 comenzó ayer con una primera fecha que dejó alcances sobre los desafíos pendientes que tienen los peruanos, el Estado y el sector empresarial por asumir. Y gran parte de ello se pudo observar en el panel El Perú en emergencia, donde Juan Fernando Correa, expositor y gerente país de Grupo Falabella, explicó que es momento de contruir un nuevo país.

El bloque fue conducido por Alfredo Torres, presidente ejecutivo de IPSOS Perú, y también contó con la participación de Carmen Mc Evoy, historiadora y presidenta del Consejo Directivo de Proética, y Nuria Esparch, experta en políticas públicas y gerente senior de Relaciones Institucionales de Southern Perú.

Los participantes abordaron la necesidad de hacer un llamado a la acción para enfrentar los desafíos políticos, económicos y sociales desde una perspectiva ciudadana. No obstante, Correa describió la realidad que vive el país y comentó que la sociedad tiene un sentimiento de abandono y que por ello es necesario tender puentes.

“Tenemos que visualizar cómo impulsar un nuevo ciclo de país, un ciclo de renacer del país. No solo se trata de regresar a la normalidad. No existe una normalidad a la que regresar, tenemos que construir un nuevo país. Y tender puentes son elementos esenciales para sacar las cosas adelante. ¿La pregunta es a dónde tender un puente? Tenderlo hacia personas que están cuestionadas por actos de corrupción? No gracias. En realidad tenemos que tender puentes a las personas que están en abandono”, afirmó el ejecutivo.

Además, precisó que la situación actual es el síntoma de un problema. “Es el síntoma de una sociedad que está con un sentimiento de abandono del Estado, que es percibido como corrupto, indolente, al que le pago impuestos y no me entrega nada, ineficaz”, advirtió.

En ese marco, sostuvo que la empresa privada puede contribuir a mejor la calidad de vida a través de obras por impuestos. “Qué pasa si otras empresas se suman y hace el resto?”, preguntó. Añadió que los empresarios tienen una iniciativa: anemia cero. “Si todos los empresarios nos ponemos de acuerdo eliminamos la anemia en meses”, subrayó.

Tender puentes

Fue en ese contexto que comparó la desatención a la ciudadanía con la vida feudal, pues pese a que muchos problemas son debatidos en el Estado o por instituciones privadas, ello no necesariamente lleva a encontrar una solución para los mismos. Por ello pidió a las empresas tender puentes y acercarse más a la gente.

Por su parte, Mc Evoy aseveró que existe una vieja corrupción, pues “el Estado peruano ha sido un botín desde los primeros años”. “Hay bandas que la van perforando, hay bandas que saben hacer su trabajo”, dijo. Además, observó que el país está en una situación de parálisis.

Para poder sortear esta situación y superarla, consideró que el primer paso es no establecer relaciones perversas con el Estado sino “comenzar a conversar entre nosotros, comenzar a recorrer las municipalidades” para ver la realidad que atraviesa en el país.

“Hay que hacer una agenda Perú, la política está allí (…). Son momentos de encrucijada que pueden ayudar a una gran reinversión. El COVID nos ha dejado que la felicidad está en lo básico: alimentación, salud, agua; podemos hacer una cruzada hacia lo básico. Mi felicidad debe estar en la felicidad del otro. Los jóvenes se deben enganchar con un ideal, enamorarse del Perú, encariñarse con algo. Si la agenda comienza a funcionar, ellos van a querer participar” destacó.

Políticas en crisis

La desatención de las políticas públicas fue otro aspecto preocupante y sobre el cual se pronunció Nuria Esparch, quien recordó que en lo que va de este gobierno ya se ha contado 75 ministros y que ello afecta las políticas de Estado con las que se busca lograr el adecuado desarrollo del país.

“Cuando hay un gobierno como el que tenemos en este momento, que no tiene claridad en las políticas públicas, cuando no tiene un programa, lo que ocurre es que el servidor público no tiene un referente”, dijo.

 

FUENTE: PERU21

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