7 Mayo, 2021

La elección en la que los votantes no quieren que nadie gane: así es el panorama en Perú
Perú se prepara para elegir presidente

(CNN) — “Desafortunadamente tengo que votar y elegir a uno, pero aquí no podemos ni elegir al menos malo porque todos son malos”, suspiró el fotógrafo de 30 años Abraham Medina, quien explicó por qué sigue indeciso de cara a las elecciones presidenciales de Perú.

Blanca Cagua, una enfermera de 25 años, tampoco está impresionada por los 18 candidatos presidenciales del país.

“Todo lo que han hecho es luchar entre ellos, esperamos que demuestren que son capaces de hacer avanzar al país durante esta pandemia”, dijo a CNN.

El 11 de abril los peruanos elegirán al quinto presidente del país en tan solo cuatro años, al mismo tiempo que se enfrenta a la tasa de mortalidad per cápita por covid-19 más alta en América Latina.

Pero años de escándalos de corrupción han dejado a los votantes disgustados con la clase política, y aparentemente poco impresionados con la variedad de candidatos que incluye apolíticos de carrera, un excéntrico empresario ultraconservador y un exjugador de fútbol de la selección nacional.

La votación es obligatoria, pero más de una cuarta parte de los encuestados tienen la intención de dejar su voto en blanco, no saben por quién votarán o no elegirán a ninguno de los candidatos, según una encuesta de opinión publicada el 4 de abril por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) para el medio peruano La República.

Este es un porcentaje más alto que el de aquellos que tienen la intención de votar por cualquiera de los candidatos.

“Entre este grupo hay un grupo que está desconcertado, pero hay otro grupo, diría la mayoría, que está molesto y harto, indignado con las opciones políticas actuales que no se acercan a sus expectativas”, dijo Hernán Chaparro, un profesor de medios y opinión pública de la Universidad de Lima, a CNN.

Keiko Fujimori ocupó el primer lugar en una reciente encuesta, pero está bajo investigación por corrupción. (Crédito: LUKA GONZALES/AFP via Getty Images)(Crédito: LUKA GONZALES/AFP via Getty Images)

Como ninguno de los candidatos encuestados marca por encima del 10%, según IEP, cualquier cosa podría pasar.

Un terreno tan fragmentado significa que los dos principales candidatos probablemente terminarán en una segunda vuelta el 6 de junio, antes de que un ganador tome posesión el 28 de julio.

Los candidatos que pasen a la segunda vuelta generalmente reciben niveles de apoyo mucho más altos, indicó Chaparro, quien dijo que el bajo entusiasmo de los votantes de este año ––por cualquier candidato–– no tiene precedentes.

Una mirada a los candidatos con más opciones en las elecciones de Perú

Los cuatro candidatos más votados, según el IEP, tienen solo entre un 8% y un 10% de popularidad, con Keiko Fujimori y Hernando de Soto empatados en el primer lugar con un 9,8%.

Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, es una candidata conservadora de derecha que ha prometido centrarse en temas de seguridad.

Alberto Fujimori fue elegido por primera vez en 1990 y huyó de Perú en el año 2000 en medio de acusaciones de corrupción. Finalmente fue declarado culpable en múltiples juicios penales. El hombre de 82 años está cumpliendo una sentencia de 25 años por violaciones contra los derechos humanos. Un indulto humanitario otorgado al expresidente fue anulado por la Corte Suprema de Perú en 2019. 

Su hija, Keiko, es objeto de una larga investigación por corrupción y los fiscales pidieron recientemente a un tribunal una pena de 30 años en prisión por cargos relacionados con el crimen organizado y el lavado de dinero. Ella ha negado acusaciones.

Hernando de Soto (Crédito: Sebastian Castañeda – Pool/Getty Images)

De Soto, conocido economista de 29 años con postura de centro, se desempeñó como asesor en la campaña presidencial de Keiko en 2016.

La mayoría de los candidatos son difíciles de ubicar dentro del espectro político tradicional de izquierda y derecha, y el campo está lleno de propuestas populistas.

Otro candidato es el excongresista Yonhy Lescano del partido Acción Popular, un populista económicamente progresista pero socialmente conservador, quien obtuvo el 8,2% en las encuestas.

En la mezcla también está el candidato ultraconservador Rafael López Aliaga, quien obtuvo un 8,4% en las encuestas. López es miembro de la organización católica conservadora Opus Dei y ha adoptado el apodo de «Tío Porky» por su supuesto parecido con el personaje de la serie de dibujos animados Looney Tunes.

Luego está el exjugador de fútbol de la selección nacional George Forsyth, quien renunció a su cargo de alcalde del distrito de La Victoria en Lima para postularse para presidente; y Veronika Mendoza, una psicóloga de izquierda de 40 años de la ciudad andina de Cuzco que no llegó a la segunda vuelta en las elecciones de 2016.

Los peruanos también votarán por 130 escaños en el Congreso, y 20 partidos diferentes presentarán a sus candidatos.

“Los partidos siguen siendo frágiles”, dijo Denisse Rodriguez-Olivari, una politóloga peruana de la Universidad de Humboldt en Berlín, Alemania a CNN. “Nacen, crecen durante una elección y luego mueren, por lo que son bastante efímeros”.

Desde las elecciones pasadas, Perú se ha visto asolado por la inestabilidad política, con una serie de presidentes en conflicto y un Congreso inquieto que se ha formado por un gran número de pequeñas agrupaciones políticas. Nueve partidos componen el Congreso existente.

(Crédito: ERNESTO BENAVIDES/AFP via Getty Images)

El inestable sistema político de la nación se derrumbó en noviembre de 2020, cuando el país vio una sucesión de tres presidentes en poco más de una semana.

El Primer Congreso votó para acusar al expresidente Martín Vizcarra, quien se promocionó a sí mismo como un activista anticorrupción, tras ser acusado por corrupción. Vizcarra negó las acusaciones.

Su reemplazo, Manuel Mernino, renunció después de cinco días en el cargo bajo la presión de las protestas masivas. El congresista Francisco Sagasti ha fungido como presidente interino desde entonces.

La imagen de la clase política de Perú sufrió otro golpe en febrero cuando se supo que miembros de la élite recibieron en secreto la vacuna china Sinopharm, meses antes de que comenzara el despliegue de vacunación en el país. Vizcarra y su esposa están entre ellos

Vizcarra dijo que él y su esposa fueron vacunados como parte del ensayo clínico de Sinopharm, aunque la universidad que realizó el ensayo negó que fueran voluntarios.

Vacunagate, como se le conoció al escándalo, combina las preocupaciones de los votantes sobre la corrupción y el manejo de la pandemia de covid-19.

 

El país ha registrado más de 1,6 millones de casos y más de 53.000 muertes, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins. Cuatro de los candidatos presidenciales actuales dieron positivo a covid-19 durante campaña.

Las unidades de cuidados intensivos del país y la disponibilidad de oxígeno están en un punto de quiebre, pero las elecciones continúan con medidas preventivas de salud, como son mesas de votación adicionales y horarios de votación extendidos para reducir el aglomeraciones. El eventual ganador tendrá que lidiar con las drásticas consecuencias económicas de la pandemia.

El PIB de Perú cayó un 11,1% en 2020 en comparación con el año anterior, según el Fondo Monetario Internacional, y el país ha luchado por mantener niveles consistentes de crecimiento económico desde 2013, según datos del Banco Mundial.

Sin embargo, muchos peruanos están cansados de las maquinaciones políticas.

“La verdad es que no nos han podido convencer”, dijo Carlos Cabezas Silvano a CNN. El joven de 21 años votará por primera vez para presidente, pero dice que enviará un voto en blanco que no contará para ninguno de los candidatos, esto en señal de protesta.

“Necesitamos a un líder equilibrado que pueda cumplir sus promesas. No podemos confiar en nadie”.

 

Fuente: CNN en Español

 

 

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