16 Mayo, 2022

Carlos Rafael «El Gallo» Zamora, coronel cubano con 50 años de experiencia en infiltración, influencia y desestabilización en países democráticos, funge de embajador de la isla en el Perú

Experimentado espía cubano Carlos Rafael Zamora en su modo “fachada profunda”.

Carlos Paredes – Unidad de Investigación | Un objetivo estratégico para Cuba es que nuestro país siga el rumbo que trazaron desde La Habana para los socios del llamado Socialismo del Siglo XXI, como la Venezuela chavista, la Bolivia de Evo Morales o la Nicaragua del comandante Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. ¿Quién es el “Gallo” Zamora y cuál seria su rol en la actual coyuntura peruana?

Cuando a fines del año pasado Enrique García Díaz, un exoficial de la inteligencia cubana, conocido en el sistema con el alias de “Walter”, se enteró por las noticias de que su antiguo jefe Carlos Rafael “El Gallo” Zamora había sido enviado como embajador de Cuba en Lima exclamó: “El gobierno comunista de Perú ya tiene quién esté al mando del timón”. Este exespía, que trabajó para la Dirección de Inteligencia (DI) de su país por más de veinte años hasta que desertó en Ecuador (cuando Zamora era el embajador de Cuba), considera que si La Habana ha enviado a Lima a su hombre de inteligencia más preparado del hemisferio, significa que el Perú es calificado como de alta prioridad para la longeva dictadura cubana, experta en asesoría y soporte a regímenes que llegan al poder enarbolando las banderas de una supuesta revolución socialista y terminan convertidos en dictaduras atroces.

Carlos Rafael Zamora Rodríguez no es un diplomático convencional, es, sobre todo, un oficial de inteligencia que ha trabajado por más de cincuenta años en la modalidad de “fachada profunda”: espías que aparentan cumplir ciertas funciones como tapadera para realizar actividades ilegales, en este caso, con el afán de imponer los intereses del régimen castrista en las naciones donde operan. Todo esto sucede en medio de un evidente gobierno improvisado de Perú Libre que ha ido de tumbo en tumbo en los primeros seis meses de su administración y donde el presidente Castillo ha dilapidado rápidamente su capital político para pasar a ser el principal escollo de su gobierno. Un entorno interesante para consolidar a Cuba, que tiene la atención puesta sobre el gobierno de Perú Libre, partido fundado por Vladimir Cerrón, quien se preparó ideológica y políticamente durante once años en la isla.

Vladimir Cerrón, el hombre de Cuba para la cúpula del Gobierno. Pasó 11 años en la isla preparándose para actuar ahora. (FOTO: PRESIDENCIA).

De esta forma, un objetivo estratégico para Cuba es que nuestro país siga el rumbo que trazaron desde La Habana para los socios del llamado Socialismo del Siglo XXI, como la Venezuela chavista, la Bolivia de Evo Morales o la Nicaragua del comandante Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Es decir, seguir a pie juntillas los mismos pasos; cambiar la constitución, el modelo económico, las libertadas fundamentales y entronizarse en el poder a través de una democracia plebiscitaria amañada. Zamora ha cumplido misiones similares en Ecuador, Brasil y Bolivia, en situaciones cruciales en la historia reciente de estos países vecinos. Siempre lo hace acompañado de su esposa Maura Isabel Juampere Pérez, otra oficial de inteligencia del departamento de análisis de la DI cubana.

García explica además, que con Cerrón no habría sido necesario aplicar los tradicionales métodos conocidos en la jerga del DI como ‘moral psicológica’, que no es otra cosa que ‘el chantaje’ del tipo que fuera; o la ‘base material’, que en lenguaje coloquial supone la entrega de dinero. Queda cada vez más claro que Cerrón es un apologeta de la dictadura más longeva del continente, por convicción ideológica y por experiencia vital.

A menos de tres meses de que “El Gallo” Zamora entregara sus credenciales en Torre Tagle, el expertise de este añejo saboteador de democracias y su equipo, parece reconocerse en una serie de estrategias que empieza a trazarse en el gobierno de Perú Libre, con su secretario general cada vez más empoderado en la función de presidente en la sombra. Esta compleja estrategia pasa por acciones concatenadas en todos los frentes que empiezan a hacerse visibles; desde el profesor Castillo —que ha dejado el sombrero para llenar su agenda con varias actividades en la calle, donde responde a los reporteros con yerros y exabruptos, pero ahora ya responde— hasta el cambio de actitud beligerante de Aníbal Torres, presidente del Consejo de Ministros. Cuentan además con el ataque frontal y sistemático del ala dura de congresistas oficialistas contra la presidenta del Congreso, Maricarmen Alva, a la vez de una estrategia que combina acciones tanto en el nivel político como en el social. Nada es casualidad y por ello se han movilizado hasta Lima, miles de simpatizantes de Perú Libre que desde localidades del interior del país están tomando las calles en protesta por algo que llaman el “golpe de Estado parlamentario” contra el presidente Castillo.

Saludo protocolar entre Zamudio y Castillo en Palacio de Gobierno.

En este contexto, difícilmente sería una casualidad la declaratoria de emergencia en Lima y Callao, con el argumento de combatir a la delincuencia común, llegando al punto de autorizar el apoyo de las Fuerzas Armadas a la vez que se insiste en la liberación de Antauro Humala, aunque para eso se tenga que despedir a una diligente jefa del Instituto Nacional Penitenciario, INPE. Ese propósito, que involucra a un radical, Antauro, sentenciado por asesinar a seis policías, sería garantía de la movilización de reservistas desde el interior del país, para enfrentar las protestas a los opositores al régimen en las calles de Lima, la plaza más hostil para el gobierno del lápiz.

Un modelo como el venezolano, donde las milicias urbanas de paramilitares armados repriman con extremada violencia, incluso causando muertos y heridos, las protestas que prevén numerosas, si el gobierno no detiene su ruta al despeñadero. La sorpresiva iniciativa del premier Aníbal Torres para dotar de armas de fuego a los serenos iría en la misma dirección: infiltrar hombres armados en los cuerpos de seguridad distritales.

Carlos Paredes –jefe de la Unidad de Investigación— entrevistó al exagente cubano Enrique García Díaz “Walter” sobre el hoy embajador cubano en Perú. Atención a lo que se dice.

Toda este escenario, que para cualquier observador sin conocimiento del G2 cubano sería una verdadera teoría del complot, es para un desertor perseguido y estigmatizado por la dictadura cubana, como Enrique García Díaz, no solo perfectamente posible sino, a estas alturas, inevitable.

“El Gallo Zamora hará todas las operaciones de inteligencia necesarias no solo para construir el gobierno de Castillo, sino también para defenderlo”.

Y si Pedro Castillo en algún momento duda en seguir la ruta trazada por ellos, la de radicalizar este proceso, harán lo suficiente para “reconducirlo”. Lo dice alguien que conoce mucho al espía de Cuba que ha llegado al Perú bajo la cubierta de embajador de dicho país. Lo dice alias “Walter” un excamarada de “El Gallo”.

 

FUENTES: CARETAS

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